sábado, 12 de junio de 2010
el huevo y la gallina 2
En cuanto al lenguaje se refiere, hay que señalar que no existe acuerdo sobre la adquisición del lenguaje. Durante años, distintos autores han mantenido que primero aparecía el lenguaje y como consecuencia de él se desarrollaba el pensamiento. En la actualidad, la mayoría de psicolingüistas cree que los cerebros infantiles son capaces de representarse ciertas generalizaciones conceptuales derivadas de su percepción antes de que comience el habla, con lo cual se cree que el pensamiento precede al lenguaje.
Primero el huevo o la gallina???
En el fondo de esta reflexión subyace una cuestión que aún hoy levanta debate: ¿qué fue primero, el pensamiento o el lenguaje?
1. La teoría de que “ el lenguaje está antes que el pensamiento” plantea que el idioma influye o determina la capacidad mental (pensamiento).
En esta corriente lingüística incide la "gramática generativa" de Noam Chomsky, para quien existe un mecanismo idiomático innato, que hace suponer que el pensamiento se desarrolla como consecuencia del desarrollo idiomático.
Por lo tanto, si se considera que el lenguaje es un estado interior del cerebro del hablante, independiente de otros elementos adquiridos del entorno social, entonces es fácil suponer que primero está el lenguaje y después el pensamiento; más todavía, si se parte del criterio de que el lenguaje acelera nuestra actividad teórica, intelectual y nuestras funciones psíquicas (percepción, memoria…).
2. La teoría de: "el pensamiento está antes que el lenguaje" sostiene que la capacidad de pensar influye en el idioma. No en vano René Descartes acuñó la frase: "primero pienso, luego existo". Asimismo, muchas actitudes cotidianas se expresan con la frase: "tengo dificultad de decir lo que pienso".
Algunos psicolingüistas sostienen que el lenguaje se desarrolla a partir del pensamiento, por cuanto no es casual que se diga: "Una psiquis debidamente desarrollada da un idioma efectivo".
En esta corriente lingüística está la llamada "The cognition hypothesis" (La hipótesis cognitiva), cuya teoría se resume en el concepto de que el "pensamiento está antes que el lenguaje". Pero quizás uno de sus mayores representantes sea Jean Piaget, para quien el pensamiento se produce de la acción, y que el lenguaje es una más de las formas de liberar el pensamiento de la acción.
"Piaget indica que el grado de asimilación del lenguaje por parte del niño, y también el grado de significación y utilidad que reporte el lenguaje a su actividad mental depende hasta cierto punto de las acciones mentales que desempeñe; es decir, que depende de que el niño piense con preconceptos, operaciones concretas u operaciones formales. (Richmond, P. G., "Introducción a Piaget", 1981, pág. 139).
2. La "teoría simultánea" define que tanto el lenguaje como el pensamiento están ligados entre sí. Esta teoría fue dada a conocer ampliamente por el psicólogo ruso L.S. Vigotsky.
Vigotsky considera que el pensamiento y el lenguaje se desarrollan en una interrelación dialéctica, aunque considera que las estructuras del habla se convierten en estructuras básicas del pensamiento, así como la conciencia del individuo es primordialmente lingüística, debido al significado que tiene el lenguaje o la actividad lingüística en la realización de las funciones psíquicas superiores del hombre.
Estas consideraciones dan lugar a un doble proceso:
1. La denotación (que va de la palabra al objeto, a la idea que representa).
2. La ejemplificación o connotación (que va de la idea a la palabra).
1. La teoría de que “ el lenguaje está antes que el pensamiento” plantea que el idioma influye o determina la capacidad mental (pensamiento).
En esta corriente lingüística incide la "gramática generativa" de Noam Chomsky, para quien existe un mecanismo idiomático innato, que hace suponer que el pensamiento se desarrolla como consecuencia del desarrollo idiomático.
Por lo tanto, si se considera que el lenguaje es un estado interior del cerebro del hablante, independiente de otros elementos adquiridos del entorno social, entonces es fácil suponer que primero está el lenguaje y después el pensamiento; más todavía, si se parte del criterio de que el lenguaje acelera nuestra actividad teórica, intelectual y nuestras funciones psíquicas (percepción, memoria…).
2. La teoría de: "el pensamiento está antes que el lenguaje" sostiene que la capacidad de pensar influye en el idioma. No en vano René Descartes acuñó la frase: "primero pienso, luego existo". Asimismo, muchas actitudes cotidianas se expresan con la frase: "tengo dificultad de decir lo que pienso".
Algunos psicolingüistas sostienen que el lenguaje se desarrolla a partir del pensamiento, por cuanto no es casual que se diga: "Una psiquis debidamente desarrollada da un idioma efectivo".
En esta corriente lingüística está la llamada "The cognition hypothesis" (La hipótesis cognitiva), cuya teoría se resume en el concepto de que el "pensamiento está antes que el lenguaje". Pero quizás uno de sus mayores representantes sea Jean Piaget, para quien el pensamiento se produce de la acción, y que el lenguaje es una más de las formas de liberar el pensamiento de la acción.
"Piaget indica que el grado de asimilación del lenguaje por parte del niño, y también el grado de significación y utilidad que reporte el lenguaje a su actividad mental depende hasta cierto punto de las acciones mentales que desempeñe; es decir, que depende de que el niño piense con preconceptos, operaciones concretas u operaciones formales. (Richmond, P. G., "Introducción a Piaget", 1981, pág. 139).
2. La "teoría simultánea" define que tanto el lenguaje como el pensamiento están ligados entre sí. Esta teoría fue dada a conocer ampliamente por el psicólogo ruso L.S. Vigotsky.
Vigotsky considera que el pensamiento y el lenguaje se desarrollan en una interrelación dialéctica, aunque considera que las estructuras del habla se convierten en estructuras básicas del pensamiento, así como la conciencia del individuo es primordialmente lingüística, debido al significado que tiene el lenguaje o la actividad lingüística en la realización de las funciones psíquicas superiores del hombre.
Estas consideraciones dan lugar a un doble proceso:
1. La denotación (que va de la palabra al objeto, a la idea que representa).
2. La ejemplificación o connotación (que va de la idea a la palabra).
PERSPECTIVA SOCIOCULTURAL
El lenguaje como una forma social de pensamiento
Describiendo el lenguaje como una forma social de pensamiento, pongo de relieve dos caminos
importantes en los que el lenguaje se relaciona con el pensamiento. Uno es que el lenguaje es un medio vital
por el cual nos representamos a nosotros mismos nuestros propios pensamientos. El psicólogo ruso
Vygotsky describió el lenguaje como una herramienta psicológica, algo que cada uno de nosotros utiliza
para darle sentido a la experiencia. El lenguaje es también nuestra herramienta cultural esencial: la
utilizamos para compartir la experiencia y, por lo tanto, para darle sentido colectiva y conjuntamente. El
lenguaje es un medio para transformar la experiencia en conocimiento y comprensión culturales. Las
generaciones sucesivas de una sociedad se benefician de la experiencia del pasado sobre todo a través del
lenguaje hablado y escrito, y cada nueva generación utiliza también el lenguaje para compartir, discutir y
definir su nueva experiencia. El lenguaje es, por lo tanto, no sólo un medio por el cual los individuos pueden
formular ideas y comunicarlas, sino que también es un medio para que la gente piense y aprenda
conjuntamente.
Por lo tanto, a pesar de que es útil describir el lenguaje teniendo en cuenta estas dos funciones, la
función cultural (comunicar) y la función psicológica (pensar) no están realmente separadas. En cualquier
momento en que se hable, se tiene que pensar qué decir y qué se oye. Hay que emplear un poco de tiempo
para pensar lo que ha dicho la gente, lo que ha dicho uno mismo y lo que se debería decir en futuras
ocasiones.
Describiendo el lenguaje como una forma social de pensamiento, pongo de relieve dos caminos
importantes en los que el lenguaje se relaciona con el pensamiento. Uno es que el lenguaje es un medio vital
por el cual nos representamos a nosotros mismos nuestros propios pensamientos. El psicólogo ruso
Vygotsky describió el lenguaje como una herramienta psicológica, algo que cada uno de nosotros utiliza
para darle sentido a la experiencia. El lenguaje es también nuestra herramienta cultural esencial: la
utilizamos para compartir la experiencia y, por lo tanto, para darle sentido colectiva y conjuntamente. El
lenguaje es un medio para transformar la experiencia en conocimiento y comprensión culturales. Las
generaciones sucesivas de una sociedad se benefician de la experiencia del pasado sobre todo a través del
lenguaje hablado y escrito, y cada nueva generación utiliza también el lenguaje para compartir, discutir y
definir su nueva experiencia. El lenguaje es, por lo tanto, no sólo un medio por el cual los individuos pueden
formular ideas y comunicarlas, sino que también es un medio para que la gente piense y aprenda
conjuntamente.
Por lo tanto, a pesar de que es útil describir el lenguaje teniendo en cuenta estas dos funciones, la
función cultural (comunicar) y la función psicológica (pensar) no están realmente separadas. En cualquier
momento en que se hable, se tiene que pensar qué decir y qué se oye. Hay que emplear un poco de tiempo
para pensar lo que ha dicho la gente, lo que ha dicho uno mismo y lo que se debería decir en futuras
ocasiones.
miércoles, 9 de junio de 2010
IDEAS CENTRALES A DESARROLLAR
- En tanto lo simbólico es un entramado de representaciones, indirectas, nunca el objeto mismo, siempre será una formación sustitutiva, algo que se soporta en una representación anterior e inconciente. Esta sustitución constituye la metáfora.
- Que la palabra sea la acción predominante en la vida de los sujetos da cuenta del despliegue de las posibilidades humanizantes del mismo.
- Lo importante es el aporte que hace la Psicología al “valor de la palabra”. Este punto es central en tanto permitiría reflexionar acerca de rasgos de la cultura contemporánea, como plantean algunos autores, quienes consideran la “destitución de la palabra” como impronta cultural que condiciona las conductas de los sujetos hacia una predominancia del pasaje al acto, o sea, una descarga motora que no está mediada por el pensamiento y la palabra..la primacía del pasaje al acto (o descarga motora sin mediación de los simbólico), la baja tolerancia a la frustración – experiencia irreductible para constituirse sujeto – postergan el acceso a la palabra y desvalorizan el acto intelectual. Estas cuestiones son de fuerte impacto en la escuela y en mismo trabajo escolar. Por lo tanto, investir de valor la palabra, el pensamiento, a los sujetos “hablantes y pensantes”, rescatar el tiempo destinado a pensar y hablar, parecen ser objetivos de la escuela de hoy..
- Relación entre lenguaje y pensamiento
jueves, 13 de mayo de 2010
ANIMAL SIMBOLICO
Cassirer concibe al hombre como animal simbólico. En el mundo humano encontramos una característica nueva que parece constituir la marca distintiva de la vida del hombre. Su círculo funcional no sólo se ha ampliado cuantitativamente, sino que ha sufrido también un cambio cualitativo. El hombre ha descubierto un nuevo método para adaptarse a su ambiente. Entre el sistema receptor y el efector, que se encuentran en todas las especies animales, halla en el hombre un eslabón intermedio que podemos denominar “sistema simbólico”. Esta nueva adquisición transforma la totalidad de la vida humana. Comparado con los demás animales el hombre no sólo vive en una realidad más amplia sino, por decirlo así, en una nueva dimensión de la realidad. Existe una diferencia innegable entre las reacciones orgánicas y las respuestas humanas. En el caso primero, una respuesta directa e inmediata sigue al estímulo externo, en el segundo la respuesta es demorada, es interrumpida y retardada por un proceso lento y complicado de pensamiento. El hombre ya no vive solamente en un puro universo físico, sino en un universo simbólico. El lenguaje, el mito, el arte y la religión constituyen partes de este universo, forman los diversos hilos que tejen la red simbólica, la urdimbre complicada de la especie humana. Todo progreso en pensamiento y experiencia afirma y refuerza esta red. El hombre no puede ya enfrentarse con la realidad de un modo inmediato; no puede verla, como si dijéramos, cara a cara. El hombre en lugar de tratar con las cosas mismas, en cierto sentido conversa constantemente consigo mismo. Se ha envuelto en formas lingüísticas, en imágenes artísticas, en símbolos míticos o en ritos religiosos, en tal forma que no puede ver o conocer nada sino a través de la interposición de este medio artificial. Su situación es la misma en la esfera teórica que en la práctica. Tampoco en esta vive en un mundo de crudos hechos o a tenor de sus necesidades y deseos inmediatos. Vive, más bien, en medio de emociones y esperanzas y temores, ilusiones y desilusiones imaginarias, en medio de sus fantasías y sus sueños.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
